Star Wars: Starfighter se perfila como una posible oportunidad para que la saga recupere impulso en los cines tras el rendimiento por debajo de las expectativas de The Mandalorian y Grogu. La nueva película llegará a las salas el 28 de mayo de 2027 y cuenta con Ryan Gosling como protagonista, Shawn Levy en la dirección y Jonathan Tropper como guionista.
El proyecto también ha recibido un respaldo especialmente llamativo dentro de la industria. Durante la Comic-Con de San Diego de 2026, Kevin Feige, presidente de Marvel Studios, aseguró que había visto Star Wars: Starfighter y la describió con una sola palabra: «awesome», es decir, «increíble».
Un equipo con vínculos directos con Marvel
El comentario de Feige no confirma que la película vaya a ser un éxito, pero ha alimentado las expectativas en torno a una producción que reúne a varios nombres asociados con grandes resultados comerciales. Gosling, además de encabezar el reparto de Star Wars: Starfighter, interpretará a Ghost Rider en una nueva película de Marvel prevista para 2028. Tropper también está escribiendo el guion de ese proyecto.
Levy llega a la saga después de dirigir Deadpool y Lobezno, película que recaudó 1.300 millones de dólares. Gosling, por su parte, lideró recientemente Project Hail Mary, que alcanzó 684,2 millones de dólares en todo el mundo. La franquicia de Marvel tiene, según los datos citados, un valor de 32.400 millones de dólares.
Estos antecedentes se están interpretando como señales favorables para el potencial comercial de Starfighter, aunque no garantizan que la película vaya a convertirse en un éxito de taquilla ni que consiga una aceptación unánime. La valoración de Feige funciona como una muestra de entusiasmo, no como una confirmación del resultado final.
El reto después de The Mandalorian y Grogu
The Mandalorian y Grogu fue la primera película de Star Wars estrenada después de Star Wars: El ascenso de Skywalker, de 2019. La cinta trasladó a la gran pantalla a los personajes de la serie de Disney+, con Pedro Pascal como Din Djarin y Grogu, cuya popularidad había convertido a The Mandalorian en uno de los grandes éxitos de la plataforma.
Ese recorrido televisivo elevó las expectativas sobre su versión cinematográfica. Sin embargo, la película contaba con un presupuesto estimado de 165 millones de dólares y, con base en esa cifra, necesitaba recaudar entre 330 y 412,5 millones en todo el mundo para alcanzar el punto de equilibrio. Terminó con 344,9 millones de dólares globales tras su estreno el 22 de mayo.
El resultado superó por poco el extremo inferior de esa horquilla, pero no estuvo a la altura de las expectativas generadas por la serie. Por eso, The Mandalorian y Grogu ha sido considerada una producción de rendimiento insuficiente, aunque no un fracaso catastrófico de taquilla.
Una nueva etapa para la saga
Creada por George Lucas, Star Wars se ha expandido durante décadas a través de películas, series de acción real y animación, videojuegos y otros formatos. En los últimos años, la franquicia ha centrado buena parte de sus estrenos en Disney+, con proyectos dedicados tanto a personajes nuevos como a figuras conocidas, entre ellas Obi-Wan Kenobi y Anakin Skywalker.
En ese contexto, Starfighter tendrá que recuperar el interés por la saga en las salas sin verse beneficiada por una espera tan prolongada como la que siguió a la trilogía de secuelas. Su estreno está previsto relativamente poco después de The Mandalorian y Grogu, lo que podría ayudar a mantener la presencia cinematográfica de Star Wars.
La combinación de Gosling, Levy y Tropper, sus conexiones con Marvel, la fecha de estreno y el comentario positivo de Feige ofrecen motivos para un optimismo prudente. Aun así, la película todavía no ha demostrado su capacidad para inaugurar una nueva era de taquilla para la saga. Por ahora, Star Wars: Starfighter representa una posibilidad de recuperación, no un éxito asegurado.