Diez años después de su estreno, «Escuadrón Suicida» se entiende cada vez más como una de las primeras señales de que el Universo Extendido de DC (DCEU) empezaba a perder el rumbo. La película de 2016 no puso fin al proyecto de inmediato —la franquicia continuó hasta 2023 y todavía cosechó éxitos importantes—, pero su recepción negativa debilitó la confianza del público y complicó varias de las historias que debían sostener su futuro.
Una primera advertencia antes de «Liga de la Justicia»
El DCEU funcionó oficialmente entre 2013 y 2023 como un ambicioso intento de construir un universo cinematográfico a partir de una amplia variedad de personajes y tramas de DC Comics. Sin embargo, su recorrido estuvo marcado por resultados desiguales entre la crítica y la taquilla, además de cambios y conflictos detrás de las cámaras que hicieron cada vez más difícil mantener una dirección clara.
Los problemas que rodearon a «Liga de la Justicia» suelen considerarse el gran punto de inflexión de la caída del universo. Aun así, la perspectiva de una década coloca a «Escuadrón Suicida» en un momento anterior de esa cronología: la película habría sido una primera advertencia de que el proyecto no estaba cumpliendo sus promesas.
La importancia de ese tropiezo se hizo mayor porque «Escuadrón Suicida» no era una producción aislada. Presentaba personajes relevantes, conectaba con futuros planes del DCEU y debía demostrar que la franquicia podía contar historias distintas dentro del mismo mundo.
Una premisa potente que no encontró una ejecución a la altura
La propuesta tenía elementos muy atractivos. La historia reunía a un grupo de villanos obligados a trabajar para el Gobierno a cambio de la posibilidad de recuperar su libertad o, sencillamente, sobrevivir. Además, el material de los cómics ofrecía personajes llamativos y numerosas posibilidades narrativas.
El reparto también parecía respaldar esa ambición. Margot Robbie interpretó a Harley Quinn, mientras que Viola Davis asumió el papel de Amanda Waller, dos incorporaciones de gran peso para el universo cinematográfico. La combinación de un equipo caótico, figuras conocidas de los cómics y un tono diferente al de otras películas de superhéroes hacía pensar que el proyecto podía convertirse en un éxito creativo.
El problema, según la valoración planteada en retrospectiva, fue que esas buenas ideas no quedaron reflejadas en la historia. La trama parecía no desarrollarse de forma adecuada y el guion dejaba poco espacio para que los personajes adquirieran profundidad. La falta de caracterización también afectaba a la química del grupo, que no siempre resultaba convincente como equipo.
El montaje agravaba esas carencias. Los cambios bruscos de escena y las transiciones entrecortadas daban a la película una estructura discontinua y difícil de seguir. El recurso funcionaba mejor durante las presentaciones iniciales del reparto, cuando ayudaba a introducir rápidamente a los integrantes del grupo, pero perdía eficacia a medida que avanzaba la narración.
El éxito en taquilla hizo más visibles sus problemas
La reacción negativa no impidió que «Escuadrón Suicida» recaudara 749 millones de dólares, según The Numbers. Esa cifra convirtió sus defectos en un problema más importante para el DCEU, no en uno menor. Una parte considerable del público quedó expuesta a las críticas sobre la película, y la experiencia podía afectar a la confianza en la capacidad de la franquicia para ofrecer relatos coherentes y atractivos.
La interpretación más severa sostiene que el filme plantó algunas de las primeras semillas del posterior derrumbe del universo. Desde ese punto de vista, si hubiera recaudado mucho menos, sus fallos quizá habrían tenido un impacto más limitado y habrían quedado circunscritos a un sector más reducido de la audiencia. Pero su rendimiento comercial amplió el alcance de la decepción.
Eso no significa que «Escuadrón Suicida» fuera la única causa de los problemas del DCEU. La franquicia atravesó resultados irregulares y transformaciones internas durante años. Sin embargo, su recepción llegó en una etapa en la que el universo todavía necesitaba consolidar la confianza del público, y el tropiezo hizo más difícil controlar las expectativas sobre sus siguientes proyectos.
Personajes y planes de futuro que quedaron en una posición complicada
La película también tenía consecuencias directas para la continuidad. Jared Leto debutó como el Joker del DCEU, mientras que Ben Affleck apareció como Batman en una escena que ayudaba a preparar «Liga de la Justicia» antes del estreno de esta última. Ambos elementos vinculaban «Escuadrón Suicida» con una expansión más amplia del universo.
Después de la reacción al filme, el futuro del Joker de Leto y el desarrollo de las tramas relacionadas con Batman se volvieron especialmente problemáticos. La película no solo debía funcionar por sí misma: también estaba encargada de abrir caminos para historias posteriores. Cuando esos planes empezaron a complicarse, la dirección general del DCEU se volvió más difícil de gestionar.
En ese sentido, «Escuadrón Suicida» puede considerarse un aviso temprano, mientras que las dificultades detrás de las cámaras de «Liga de la Justicia» representaron un catalizador posterior y más visible. La diferencia entre ambos momentos es importante: el segundo suele citarse como el gran quiebre, pero el primero ya había puesto en duda la capacidad del universo para cumplir sus ambiciones.
Un legado más complejo de lo que parecía en 2016
El DCEU no desapareció tras el estreno de «Escuadrón Suicida». Continuó durante varios años y logró éxitos importantes pese a la persistente valoración negativa de aquella entrega. Por eso, afirmar que la película inició por sí sola la caída del universo simplificaría un proceso marcado por varios factores.
Aun así, vista desde el final de la franquicia, su relevancia resulta más clara. El DCEU terminó en 2023 dejando misterios y líneas argumentales sin resolver, algunos de ellos concebidos para conducir hacia una nueva etapa que finalmente dio paso a la cronología reiniciada del Universo DC. La película de 2016 no explica por sí misma ese desenlace, pero sí aparece como uno de los primeros momentos en los que comenzaron a acumularse las dificultades.
La comparación con «El Escuadrón Suicida», estrenada en 2021, refuerza esa lectura. La entrega posterior parece haber aprendido de los problemas de la película anterior, especialmente en la forma de desarrollar al equipo y aprovechar sus posibilidades. A pesar de sus tropiezos iniciales, el trabajo de las personas involucradas permitió que el DCEU siguiera adelante durante años. La expectativa ahora es que el Universo DC pueda conservar sus aciertos y aprender de los errores que terminaron dejando incompletas varias de las promesas de su predecesor.

