Star Wars: Visions Presents: The Ninth Jedi ha pasado relativamente desapercibida pese a ofrecer una de las propuestas de ciencia ficción más singulares de la franquicia. La serie de anime, estrenada en Disney+ el 5 de agosto, amplía un corto de Star Wars: Visions hasta convertirlo en una historia independiente de ocho episodios, con nuevas ideas sobre la Fuerza y una identidad visual propia.
Su llegada coincide con un momento de especial interés por el anime de ciencia ficción, impulsado por títulos como Cyberpunk: Edgerunners y Pluto. Sin embargo, The Ninth Jedi no necesita apoyarse en la popularidad de esos proyectos para destacar: combina elementos reconocibles de Star Wars con una ambientación alejada de la saga de la familia Skywalker y una perspectiva menos convencional sobre la lucha entre el bien y el mal.
Una historia ampliada desde un corto de Star Wars: Visions
Los ocho episodios de Star Wars: Visions Presents: The Ninth Jedi están disponibles en Disney+ desde el 5 de agosto. La producción recupera el universo presentado en «The Ninth Jedi», uno de los cortos de la primera temporada de Star Wars: Visions, y continúa también lo establecido en «The Ninth Jedi: Child of Hope», incluido en el Volumen 3.
Production I.G., el estudio responsable de trabajos como Haikyu!! y Ghost in the Shell, regresa a este mundo para desarrollar una narración mucho más extensa. Kenji Kamiyama vuelve al proyecto como director supervisor, mientras que Shunsuke Tada asume la dirección de la serie. El resultado transforma una historia breve y autocontenida en una aventura con espacio suficiente para ampliar sus personajes, su conflicto y su visión del universo de Star Wars.
Una aventura independiente en una galaxia posterior a la guerra
La serie transcurre en una galaxia marcada por una guerra ya terminada. Los Jedi y los Sith han desaparecido o han quedado prácticamente relegados al olvido, mientras que los sables de luz son poco más que una reliquia de un pasado remoto. En ese escenario, un poderoso señor de la guerra se convierte en una pieza central del conflicto.
La protagonista es Kara, que se entrena bajo la tutela del misterioso Margrave Juro. Su vida cambia cuando su padre, Lah Zhima, es secuestrado. Kara se une entonces a un pequeño grupo de aprendices Jedi para intentar rescatarlo. Lah Zhima no es un personaje cualquiera: es el único fabricante de sables de luz que sigue con vida en toda la galaxia, una condición que lo convierte en una figura clave para el futuro de esa tradición.
Aunque la historia continúa directamente lo ocurrido en «The Ninth Jedi» y «The Ninth Jedi: Child of Hope», no exige conocer toda la saga de Skywalker. Esos dos cortos proporcionan el contexto necesario, pero el público puede seguir el viaje de Kara sin tener que recorrer cada entrega principal de Star Wars. Esa independencia permite que la serie funcione tanto como continuación de Visions como aventura de ciencia ficción por derecho propio.
General Nawaam y una nueva interpretación de la Fuerza
Uno de los aspectos más interesantes de la serie está en General Nawaam, cuya motivación se aleja de la ambición de poder asociada habitualmente a un Sith. Nawaam no persigue simplemente el dominio de la galaxia: cree que el uso definitivo de la Fuerza consiste en alcanzar una ausencia total de emociones.
Su búsqueda de la «nada» introduce una alternativa al conflicto tradicional entre el lado luminoso y el lado oscuro. En lugar de presentar la Fuerza únicamente como un campo de batalla entre dos principios opuestos, The Ninth Jedi explora la posibilidad de que el desapego absoluto y la eliminación de los sentimientos sean también una forma de poder o de transformación.
Esta filosofía amplía el alcance temático de la historia y ayuda a diferenciarla de las narraciones más conocidas de la franquicia. La serie mantiene símbolos esenciales de Star Wars, pero los coloca en un contexto en el que las viejas categorías ya no explican por completo el conflicto.
Animación fluida y combates diseñados para el anime
Production I.G. construye una galaxia posterior a la guerra con una apariencia áspera y habitada. El escenario no se siente como una recreación del esplendor de épocas anteriores, sino como un mundo que ha sobrevivido a la devastación y continúa avanzando entre restos de tradiciones casi olvidadas.
La animación 2D destaca especialmente durante los enfrentamientos. Los combates con sables de luz son rápidos, precisos y muy coreografiados, con una energía que aprovecha las posibilidades del anime para llevar la acción a un terreno más dinámico. La puesta en escena convierte cada duelo en algo más que una repetición de enfrentamientos conocidos: el movimiento, el ritmo y la velocidad se convierten en parte esencial de la narración.
La serie necesita tiempo para establecer su escenario y sus personajes, pero el conflicto gana intensidad después de esa fase inicial y avanza hacia un desenlace construido a lo largo de sus ocho episodios. El formato ampliado permite que la historia desarrolle gradualmente sus misterios antes de desembocar en el enfrentamiento final.
Una propuesta de ciencia ficción que merece más atención
Star Wars: Visions Presents: The Ninth Jedi sigue siendo reconocible como una historia de Star Wars, pero no depende de la familia Skywalker ni de la cronología principal para sostenerse. Su galaxia posterior a la guerra, sus ideas sobre la Fuerza y su enfoque de anime le permiten explorar un rincón distinto de la franquicia.
Pasar por alto la serie por estar presentada como un anime o por situarse fuera de la línea temporal principal sería ignorar sus virtudes como relato de ciencia ficción. Con una historia independiente, una animación 2D de gran fluidez y una interpretación más amplia de la Fuerza, The Ninth Jedi ofrece una de las propuestas más particulares de Star Wars: Visions y merece mucho más que una atención pasajera.