Aquaman, cuyo verdadero nombre es Arthur Curry, es uno de los superhéroes más famosos de DC, rey de la legendaria Atlantis y uno de los miembros fundadores de la Liga de la Justicia. Pertenece tanto al mundo de la superficie como al reino submarino, una dualidad que convierte su historia en una de las más interesantes de todo el universo DC.
Durante muchos años, Aquaman fue un personaje injustamente subestimado debido al estereotipo de ser «el héroe que habla con los peces». Sin embargo, los cómics modernos han demostrado que Arthur es uno de los seres más poderosos de DC. Posee una fuerza sobrehumana, puede sobrevivir a las enormes presiones del océano, controla a las criaturas marinas y empuña el legendario Tridente de Atlan.
La historia de Aquaman va mucho más allá de las aventuras de un superhéroe. Es la historia de un hombre que siempre ha intentado encontrar su lugar entre dos civilizaciones muy diferentes. Como heredero de Atlantis e hijo de una mujer de la superficie, Arthur vive dividido entre dos mundos que rara vez logran comprenderse.
Ese conflicto interno es precisamente lo que convierte a Aquaman en un personaje tan interesante. Además de enfrentarse a villanos y proteger el planeta, también debe gobernar un enorme imperio submarino y tomar decisiones que afectan al destino de millones de habitantes de Atlantis.

Historia de Aquaman
Aquaman debutó en More Fun Comics #73 en 1941. El personaje fue creado por el dibujante Paul Norris y el editor Mort Weisinger, quien también participó en las primeras historias del héroe. En sus comienzos, Aquaman era un personaje mucho más sencillo que el actual y actuaba como protector de los mares, enfrentándose a piratas, contrabandistas y otros criminales.
La gran reinvención del personaje llegó durante la Silver Age a finales de los años cincuenta. Fue entonces cuando nació la historia que hoy conocen los lectores: Arthur Curry pasó a ser el hijo de la reina Atlanna y de un hombre del mundo de la superficie. Desde ese momento dejó de ser únicamente un héroe marino para convertirse en el heredero del reino de Atlantis.
Con el paso de las décadas, la mitología de Aquaman fue creciendo. Los cómics profundizaron en la política de Atlantis, sus diferentes reinos, las antiguas guerras y la complicada relación entre el mundo submarino y la humanidad. Arthur evolucionó hasta convertirse en un rey responsable, obligado a tomar decisiones que afectan al futuro de toda una civilización.
Uno de los momentos más importantes para el personaje llegó con la etapa de The New 52, escrita por Geoff Johns. Esta serie cambió por completo la percepción que muchos lectores tenían de Aquaman. Johns actualizó su origen, desmontó los viejos estereotipos sobre el héroe y lo presentó como uno de los miembros más poderosos y respetados de la Liga de la Justicia.
La popularidad del personaje volvió a crecer gracias a las películas de DC protagonizadas por Jason Momoa. Su interpretación convirtió a Aquaman en uno de los héroes más conocidos de la cultura popular moderna y despertó el interés de una nueva generación de lectores por los cómics del rey de Atlantis.





